Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Portal Carta de España.Corazón de alcachofa

Carta de España Online Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Gobierno de España.

Carta de España Online. Comer y viajar

Corazón de alcachofa

Es quizás la verdura más sabrosa del invierno, sana, diurética y antioxidante y con multitud de recetas y preparaciones. Eso si se lleva mal con el vino

alcachofa

La alcachofa, cuya denominación latina es cynara scolimus, es una verdura peculiar, porque en realidad es una hierba de la familia de los cardos. Es de origen mediterráneo, se piensa que de Egipto o norte de África, y ya era conocida por griegos y romanos. Al parecer se le otorgaban poderes afrodisíacos y toma su nombre de una muchacha – Cynara- seducida por Zeus, y después transformada por éste en alcachofera.

Durante la Edad Media no se conocía la alcachofera, y se piensa que en esta época, del cultivo sucesivo de los cardos, los horticultores poco a poco los transformaron hasta conseguir la alcachofera. Ya era consumida en la Italia del siglo XV, venida de Sicilia, aparece en la Toscana hacia 1466. La tradición dice que fue introducida en Francia por Catalina de Médicis a la que le gustaba comer corazones de alcachofera. Los colonos españoles la introdujeron en California y los franceses en Luisiana. Hoy se cultiva en todo el mundo y el mayor productor es Italia, seguido de Egipto y España que cosechó 200.000 toneladas en 2013.

Alcachofa

La variedad más cultivada en nuestro país es la llamada blanca de Tudela, localidad navarra en la ribera del Ebro donde gozan de una Indicación Geográfica Protegida (IGP). También en la localidad castellonense de Benicarló existe una Denominación de Origen Protegida para sus alcachofas de la comarca del Bajo Maestrazgo. El arco mediterráneo desde Tarragona a Cádiz reúne el 75 % de la producción española

Las preparaciones de alcachofas son abundantes en la cocina española, desde lo más sencillo: cocidas simplemente y aliñadas con aceite y vinagre, a lo más elaborado guisadas con patatas, rellenas de jamón o tocino, salteadas con jamón o rebozadas como en la receta que adjuntamos. Es un ingrediente importante en la menestra de verduras y en el ragú de ternera o cordero. En la Comunidad Valenciana hacen un arroz negro con alcachofas y en Cataluña las asan enteras dentro de las brasas, se carbonizan por fuera y el cogollo se cocina en su propio jugo. En Andalucía se consumen mucho y allí les llaman alcauciles, aunque este es el nombre de la alcachofa silvestre, no de la cultivada.

Una notable proporción de la producción de alcachofa se destina a conserva y se ofrecen ya cocidas, peladas y cortadas en mitades o los corazones enteros. Los restaurantes italianos han popularizado como aperitivo unas alcachofas baby (muy pequeñas) aliñadas con una vinagreta y hierbas.

Carlos Piera

 

 

Foto receta

  Alcachofas rebozadas  

(cuatro personas)
8 alcachofas (mejor pequeñas) (*)
1 botellín de cerveza (250 cl)
200 gr de harina de trigo
Aceite (**)
Sal

Con la harina, un pellizco de sal y el botellín de cerveza se liga una masa consistente pero liquida y se reserva, mejor en frío.

A las alcachofas se les quitan las hojas exteriores más duras y la parte superior se corta con un cuchillo, en la parte inferior se deja el principio del tallo. A continuación se cortan longitudinalmente en cuartos y se depositan en un cuenco con agua y limón o perejil para evitar que ennegrezcan. Pasados unos minutos se escurren se salan levemente y se sumergen en la masa que hemos ligado previamente.

En una sartén más honda que ancha y con un dedo de aceite a fuego medio se fríen las porciones de alcachofas (unas seis cada vez) envueltas en la masa. Cuando estén doradas se depositan en un papel de cocina que absorba el exceso de aceite.

Se pueden consumir solas o acompañadas de alguna salsa como all i oli, romesco o soja.

(*) Normalmente aceite de oliva, pero hay quien prefiere de girasol.
(**) Si las alcachofas fueran grandes conviene cocerlas al vapor diez minutos

 

 

 

  • Comparte esta noticia en:
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter

Pie de página

© Carta de España Online 2015