Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Portal Carta de España.Tarazona: tierras del Moncayo

Carta de España Online Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Gobierno de España.

Carta de España Online. Comer y viajar

Tarazona: tierras del Moncayo

Cruce de caminos entre Castilla, Aragón y Navarra, el entramado de escaleras, callejones, arquerías, plazuelas, casonas, pasadizos y templos que conforman el casco antiguo de Tarazona es Conjunto Histórico Artístico desde 1965.

Caco, hijo de Hefesto, era un gigante mitad hombre mitad sátiro que vomitaba fuego, se alimentaba de carne humana y colgaba las cabezas sanguinolentas de sus víctimas a la entrada de la cueva que habitaba. ¿Cómo llega este personaje de la mitología griega desde el monte Aventino en el Lacio hasta las tierras del Moncayo? ¿Cómo es posible que uno de los personajes de la Eneida viaje desde el siglo I hasta el imaginario popular de los Turiasonenses y, en concreto, hasta la extraordinaria fachada de su Ayuntamiento acompañado por Hércules y Pierres? Es simple. En ese mismo tiempo un asentamiento celtíbero hacía surgir de la nada la pequeña ciudad que hoy conocemos como Tarazona. Y el tiempo fue pasando, y fue visigoda, fue Roma, fue Islam, fue judía, fue cristiandad.

Tarazona nevada. Antonio Martínez Andia

El abuelo contaba la historia de los gigantes Caco y Pierres en una versión más dulce que violenta, aportando así su granito de arena a la transformación del mito. En ella el abuelo nunca olvidaba mencionar, sabedor de lo mucho que ese detalle impresionaba a sus nietos, la haya gigante que Pierres utilizaba como bastón para caminar por los bosques del Moncayo y para defenderse de las fieras; o el episodio en el que Caca, la hermana gemela de Caco, le indicó a Pierres el lugar donde vivían levantando el arado tirado por la yunta de bueyes con la que estaba trabajando la tierra, sin apenas pestañear.

Y es que al igual que los mitos, las ciudades como Tarazona surgen, crecen, son invadidas, arrasadas, destruidas y reconstruidas, conquistadas y reconquistadas, transformadas de forma continuada y persistente. Así, la Tarazona Mudéjar que hoy conocemos, es un conglomerado arquitectónico de las culturas que por aquí anduvieron, vivieron y convivieron durante siglos, dando como resultado un ejemplo de variedad, integración y que es percibida como riqueza por quienes a ella se acerca. Y disfrutan.

  • Comparte esta noticia en:
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter

Pie de página

© Carta de España Online 2015