Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Portal Carta de España.Paredes de Buitrago y el Frente del agua

Carta de España Online Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Gobierno de España.

Carta de España Online. Comer y viajar

Paredes de Buitrago y el Frente del agua

En la sierra norte de Madrid, en una zona de embalses y bosques de encinas y pinares, se localizan pequeños pueblos fundados en el siglo XV. En tan extraordinarios parajes serranos está el Parque Arqueológico del Frente del Agua, que conserva numerosos vestigios de la guerra civil española del siglo XX.

Desde Madrid, se llega a Paredes de Buitrago siguiendo la N-I hasta Lozoyuela, donde hay que tomar el desvío a Cinco Villas y Mangirón por la M-135. A la altura de Magirón, se gira a la izquierda, para ir hasta la presa de Puentes Viejas. Unos kilómetros más allá de la presa, está Paredes de Buitrago. El término es accidentado, destacando el Pico del Águila. Lo bañan el río Lozoya y varios arroyos. Hay dos pantanos: Puentes Viejas y Tenebroso. Los terrenos sin cultivar están poblados de robles, fresnos, pinos, encinas…

El pueblo, el núcleo histórico, es un cogollo de casas, viejas y actuales, entremez-cladas. El monumento religioso más antiguo es la iglesia de la Inmaculada Concepción, un pequeño templo cristiano del siglo XV, mezcla de gótico mudéjar. En sus muchos siglos de existencia ha sufrido intervenciones, modificaciones: han reconstruido la cubierta de madera, rehabilitado el coro, enlucido o picado para desencalar paredes… la última intervención se hizo en los finales del siglo XX. La iglesia consta de una sola nave, de forma rectangular, con sacristía y porche lateral cerrado, arco triunfal ligeramente apuntado de estilo mudéjar, realizado en ladrillo visto. La portada se abre en el lado de la epístola, obra gótico-mudéjar emparentada con la portada de la iglesia de Mangirón. La espadaña, en el mismo lado que la portada, tiene tres cuerpos rematados con un frontón triangular y pináculos.

DSC_0938 EDIT

Junto a la iglesia está el lavadero tradicional. Es un edificio civil rectangular, de una sola planta, con la cubierta a dos aguas. Se edificó en 1940, para que las mujeres pudieran tener un lugar cerrado donde lavar la ropa, sin tener que desplazarse hasta el arroyo, especialmente en los duros meses de invierno. Contaba con seis pilas dobles, en dos hileras. Era un punto de encuentro para las mujeres. En 1997 procedieron a desmontar las pilas para convertirlo en dependencia municipal.

FRENTE DEL AGUA.

Mirando a Paredes de Buitrago está el Frente del Agua, un yacimiento arqueológico de la guerra civil española (1936-1939) en el que se pueden ver hasta 25 fortificaciones, bastiones republicanos y franquistas: nidos de ametralladoras (troneras), casamatas, pozos de tiradores, trincheras, refugio para tropas… ocupan un espacio de 446 hectáreas en una zona boscosa, con lindes a Paredes de Buitrago y Prádena del Rincón. El hallazgo se debió a los testimonios orales de los ancianos de la zona, combatientes en la guerra civil. Se espera encontrar más vestigios, más fortificaciones en los pueblos aledaños.

Madrid fue uno de los principales escenarios de la guerra. El general Mola, respon-sable del frente del Norte, dispuso que varias columnas militares de Pamplona y Burgos, al mando del general García Escámez y del comandante Rada, salieran hacia el Puerto de Somosierra, principal obstáculo en el camino para intentar tomar la capital. Su centro de mando estuvo en el cerro de Piñuecar. El 25 de julio de 1937, las columnas enviadas por Mola consiguieron tomar el Puerto de Somosierra, pero fueron paradas por fuerzas republicanas en Buitrago, con apoyo de la aviación. Las fuerzas de la República estaban com-puestas por un millar de soldados, a las órdenes del general Carlos Bernal, más 900 milicianos de las Compañías de Acero bajo las órdenes de Francisco Galán. El mando republicano eligió el cerro “El Portachuelo” como cuartel general para diseñar las estrategias de defensa del paso y del frente de guerra. Parada la ofensiva franquista, se definió una línea del frente, que se mantuvo casi sin cambios durante toda la guerra.

Búnker de tipo alemán, a ras de tierra, sobresaliendo como una mole de hormigón

Búnker de tipo alemán, a ras de tierra, sobresaliendo como una mole de hormigón

Los embalses de El Villar y Puentes Viejas eran vitales para el abastecimiento de agua potable para Madrid. La defensa de este frente de guerra se hizo muy intensa: decidieron fortificar la zona en campo abierto, transformando dramáticamente el paisaje: se horadaron las lomas con kilómetros de trincheras, se construyeron refugios para las tropas, observatorios, nidos de ametralladoras… los restos de esas fortificaciones son ahora los testigos de la historia reciente de España, son un patrimonio histórico para conocer y reconocer nuestro pasado.

El mando republicano para asentar la defensa de sus posiciones, movilizó a cante-ros, picapedreros, albañiles, zapadores, carpinteros… pertenecientes a los sindicatos UGT y CNT. Se encargaron en muy poco tiempo de desbrozar y excavar el accidentado terreno –entonces con pocas zonas boscosas–, para construir los fortines e instalar su armamento de defensa. Los mandos franquistas opusieron a la red republicana otra línea enfrentada y paralela. Finalizada la guerra, fueron abandonadas. El tiempo las semi-enterró con masas de tierra, maleza y arbustos.

El recorrido circular para visitar el Frente del Agua se puede iniciar un poco más allá del embalse de Puentes Viejas. Un camino señalizado con postes y cartelas, de 12 kilómetros, nos llevará sin dificultad por una pista forestal, desde la posiciones republicanas a la línea del frente y a las posiciones franquistas; de las Lomas Quemadas a las posiciones de El Pinar, Peñas Bajas y Peñas Altas… las fortificaciones son de dos tipos: soviéticas, excavadas en tierra, semi-subterráneas; y alemanas, con búnkeres a ras de tierra, sobresaliendo como enormes moles de hormigón armado.

Texto y fotos: Pablo Torres

  • Comparte esta noticia en:
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter

Pie de página

© Carta de España Online 2015