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Proyección exterior y ciencia en el reinado de Carlos III

El tercer centenario del nacimiento de Carlos III ha originado una exposición, “Carlos III. Proyección exterior y científica de un reinado ilustrado”, que investiga la política exterior española y la aportación científico-cultural en los avances de los conocimientos en el mundo

Imagen clásica de Carlos III.

Imagen clásica de Carlos III

La muestra “Carlos III. Proyección exterior y científica de un reinado ilustrado” está definida por un centenar de obras procedentes de casi cuarenta instituciones españolas y extranjeras, museos de Italia y Reino Unido incluidos. Algunas de las piezas son poco conocidas, prestadas por primera vez y restauradas para la ocasión. Entre ellas se encuentran pinturas de los grandes pintores del siglo XVIII que actuaron como cronistas: Jean Ranc, Jacobo Amigoni, Giuseppe Bonito, Anton Rafael Mengs o Francisco de Goya. Comparten espacio con materiales arqueológicos mediterráneos y americanos, mapas cartográficos del periodo, instrumentos científicos, originales de algunos de los documentos nodales de la historia de la Europa del siglo XVIII.

Carlos III, llamado “el Político” o “el mejor alcalde de Madrid” (Madrid 1716 -1788), que ostentaba los títulos nobiliarios de duque de Parma y Plasencia, rey de Nápoles, rey de Sicilia y rey de España (entre 1759 y 1788), era el tercer hijo varón de Felipe V e Isabel de Farnesio. La muerte de sus hermanos mayores Luis I y Fernando VI, sin descendencia, le llevaron al trono. Su reinado fue trascendente: Carlos III sería uno de los monarcas clave en la Historia de la Europa del siglo XVIII.

Contrajo un primer matrimonio con María Amalia Walburgo de Sajonia, princesa polaca. Como rey de Nápoles intentó dotar a la capital de las infraestructuras que necesitaba, mejorando las edificaciones públicas, como el Hospicio; adaptando el palacio virreinal a la moda imperante desde la construcción de Versalles. También ordenó construir el Palacio Real de Caserta. Sus años como rey de las Dos Sicilias le proporcionaron una amplia experiencia. Los nobles y la Iglesia Católica acaparaban más del 50 por ciento de la tierra. Los nobles, además, impedían el acceso de sus vasallos a los tribunales. Carlos limitó su influencia política, dejando clara la supremacía de la Corona.

Cuadro de un oso hormiguero

Cuadro de un oso hormiguero

Dentro del pensamiento de la Ilustración, son varias las ideas novedosas que se desarrollaron durante este periodo: la razón, la naturaleza, el progreso, la tolerancia, la pedagogía… conceptos raros para España, que cristalizaron en un proyecto nacional reformista de gran calado, tutelado por el monarca.

Estructurada en cuatro áreas temáticas, la exposición se abre con “España e Italia. Relaciones e intereses internacionales (1716-1759)”. El segundo apartado se ocupa de “El trono de España y los reinos ultramarinos”. Después viene “La proyección internacional de la Monarquía. España en el sistema internacional” y cierra la muestra “Un mundo por conocer. Cultura y exploraciones científicas”. Los cuatro apartados recorren cronológicamente la vida familiar de Carlos III, su llegada al trono, sus reformas ilustradas, las posesiones ultramarinas hispanas, la presencia de España en los grandes acontecimientos bélicos de la época, la política internacional y el patrocinio cultural, incluido el de las expediciones científicas.

Nombrado rey de Nápoles, mantiene buenas relaciones con los Estados Pontificios, bajo el papado de Benedicto XIV; y con el imperio Otomano, controlador del Mediterráneo, frontera natural entre las culturas occidentales e islámicas. También reforzó el poder de la Corona frente a los intereses particulares de las influyentes élites locales.

Durante su periodo italiano, el monarca ordenó iniciar las excavaciones de las poblaciones sepultadas por la erupción del Vesubio en el año 79: Pompeya, Herculano, Oplontis y las villas Stabianas. En 1752 ordenó construir una carretera hacia el sur, descubriendo los restos de la ciudad de Paestum donde encontraron tres templos griegos en buen estado.

Caja de muestras

Caja de muestras

Rey de España
Tras la muerte de su hermanastro Fernando VI, sin descendencia, regresó a Madrid en diciembre de 1759 para hacerse cargo de la corona. El primer asunto en el que tuvo que intervenir fue en la Guerra de los Siete Años (1756-1763), para frenar el expansionismo británico en América. La sublevación de las Trece Colonias, contra Jorge III permitió a Francia y España desquitarse de Inglaterra. En la Guerra de la Independencia de los Estados Unidos, España y Francia intervinieron contra Gran Bretaña.
Los escenarios de la política exterior de Carlos III se focalizaron en Francia, con la que se fraguó una sólida alianza firmada en el tercer Pacto de Familia (15 de agosto de 1761). El Mediterráneo occidental (Menorca y Gibraltar, en manos británicas provocaron una tensión armada), la Europa oriental (Austria y Rusia) y el Valle del Misisipi y el territorio británico de las Trece Colonias, en América, formaban parte de la nueva configuración política. España, en aquellos años era toda una potencia colonial.

Desde la Declaración de Independencia (4 de julio de 1776), los sublevados de las Trece Colonias recibieron ayuda española solapada, para debilitar los expansionistas intereses económicos británicos. En 1779 se rompieron relaciones con Gran Bretaña: se asedió Gibraltar sin éxito, pero se pudo recuperar Menorca. Bernardi de Gálvez, gobernador de Luisiana, ocupó Florida. Inglaterra tuvo que firmar la paz. El Tratado de París finalizó la guerra: España recuperó Menorca, Florida y la costa de Honduras.

Los naturalistas catalogan la fauna, desde cóndores a escarabajos

Los naturalistas catalogan la fauna, desde cóndores a escarabajos

El Pacífico
La llegada al trono de Carlos III, tras la reorganización de la Marina Española, impulsó los proyectos científicos del reinado anterior, de Fernando VI. El nuevo monarca, un hombre ilustrado, ordenó actuar en el Océano Pacífico, en los virreinatos del Perú y Nueva España. Los territorios americanos eran el pilar estratégico y económico de la monarquía. De la solidez colonial dependía la sociedad, incluida la criolla. El monarca se propuso recuperar territorios españoles en América, invadidos y ocupados por otras naciones europeas, por culpa de la desidia española. También se propuso mejorar el sistema comercial y favorecer las producciones que más interesaran a España.

La dinámica de las sociedades precisaba más conocimientos técnicos para evolucionar y modernizarse. Carlos III utilizó pensionados y espías, y forzó la contratación de expertos extranjeros para su proyecto renovador de España: hubo expediciones marinas, de carácter científico-militar con objetivos militares, sanitarios (estudiar los árboles de la quina), minero-metalúrgicos y de búsqueda de recursos naturales; además de trabajar para delimitar fronteras, reconocer territorios e incorporar posesiones de la costa de Oregón y Alaska, a la Corona.

Carlos III promovió las exploraciones científicas ultramarinas, terrestres y marítimas. España volvía a ser una nación de exploradores. Se investigó en la ciudad maya de Palenque, en el virreinato de Nueva España; el obispo de Trujillo, Baltasar Jaime Martínez Companon (1737-1797) se interesó por las culturas Mochica y Chimú, en el norte del actual Perú; el arzobispo de México, Francisco Antonio de Lorenzana (1722-1804), se interesó por el arte prehispánico.

En Madrid, para recoger y estudiar la flora y la fauna americana, se creó en 1781 el real Jardín Botánico. Y se promovieron expediciones botánicas como la de José Celestino Mutis (1783-1810). Bajo la protección de Antonio de Ulloa y Pedro Franco Dávila, se creó en 1771, el Real Gabinete de Historia Natural, espacio idóneo para la conservación y estudio de las colecciones americanas llegadas a España.

Marinos españoles, en sus expediciones científicas. Fueron los descubridores de la isla de Pascua

Marinos españoles, en sus expediciones científicas. Fueron los descubridores de la isla de Pascua

La expedición de la Rosalía, con Juan de Lángara al mando del buque, trabajó en Trinidad del Sur, Río Grande y Santa Catalina. La Comisión Marañón, que exploraría el Norte realizó su trabajo en el litoral y la cabecera del río Negro, donde se encontró con los portugueses en febrero de 1784, en el arroyo de Chuy.

Una de las expediciones originó tres obras de Félix de Azara, de gran importancia para la historia natural: “Apuntamientos para la historia natural de los cuadrúpedos del Paraguay y del río de la Plata, publicada en 1802; “Apuntamientos para la historia natural de los pájaros del Paraguay del Río de la Plata”, publicada en 1802; y “Viajes por la América Meridional”, publicada en 1809.

El virrey del Perú, Manuel Amat, envió una expedición al Pacífico sur, a la supuesta isla de Davis o de Pascua. En 1770 los capitanes Felipe González Haedo y Antonio Damonte, en el navío San Lorenzo y la fragata Santa Rosalía viajaron hasta dar con la isla de Pascua, rebautizada como San Carlos. Hicieron una descripción física de sus habitantes y de sus extraños ídolos. Se tomó posesión de la isla en nombre de Carlos III.

En otra expedición, al mando de Domingo de Bonechea, llegaron al archipiélago de Tuamotu y a las islas de Sociedad, donde se estableció la soberanía española; aunque el proceso de ocupación de la Polinesia se abandonó en 1775 por el poco apoyo que daban a la iniciativa desde Madrid y por los problemas religiosos del reino.
La última gran expedición, del periodo de Carlos III, fue la de Alejandro Malaspina, realizada entre 1789 y 1791. El marino envió una carta al ministro de Marina, presentándole un proyecto. Antonio Valdés contestó indicado que el monarca había autorizado la expedición que tenía distintos objetivos político-científicos, a escala mundial: visitar y estudiar los territorios españoles en América, Asia y Oceanía. La expedición fue todo un éxito. Ocurrió que finalizó con Manuel Godoy en el poder, como valido de Carlos IV. Incautó toda la documentación, prohibió su publicación y desterró a Malaspina. España volvía al oscurantismo.

Mapa de la época

Mapa de la época

Esquilache
Tras el motín contra Esquilache, dirigido por un sector de la nobleza y la congregación jesuita, contra las reformas del monarca, se nombró una comisión de investigación: se averiguó que los jesuitas de acumulaban grandes riquezas, tenían el control de los nombramientos y de la política eclesiástica, apoyaban al Papa, mientras intervenían en los asuntos de Paraguay para obtener beneficios económicos. Alentaron el Motín contra Esquilache y contra el monarca para mantener sus privilegios. La Orden de los jesuitas fue disuelta en España. El 27 de febrero de 1767 un decreto expulsó a los jesuitas de España y de todos sus dominios ultramarinos. Sus posesiones fueron confiscadas.

Repoblaciones
Un problema endémico de España ha sido la falta de población, o el envejecimiento de la población. Campomanes, ministro de Carlos III, elaboró en 1787 un proyecto de repoblación de las zonas deshabitadas de las tierras de realengo de Sierra Morena y valle medio del Guadalquivir. Creó las Nuevas Poblaciones de Andalucía y Sierra Morena. El proyecto, supervisado por Pablo de Olavide, intendente real de Andalucía, determinó que se trajeran inmigrantes centroeuropeos, principalmente alemanes y flamencos católicos. Se quería fomentar la Agricultura y la Industria en una zona despoblada, amenazada por el bandolerismo. El proyecto fue financiado por el Estado. Se fundaron así nuevos los asentamientos de La Carolina, La Carlota, La Luisiana… en las actuales provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla.

La Plaza de la cebada, de Madrid, en el siglo xviii, donde se concentraban carreteros, tenderos de calle…

La Plaza de la cebada, de Madrid, en el siglo xviii, donde se concentraban carreteros, tenderos…

Madrid
Llamado “El Rey Alcalde”, Carlos III saneó y modernizó Madrid. Realizó un plan de ensanche, con grandes avenidas, monumentos como la Fuente de Cibeles, la de Neptuno, la Puerta de Alcalá, la Fuente de la Alcachofa, el Jardín Botánico (trasladando al Paseo del Prado el antiguo de Migas Calientes), el hospital de San Carlos (actual Museo Reina Sofía), el edificio del Museo del Prado (originalmente diseñado para Museo de Historia Natural).

Pablo Torres

Otras exposiciones sobre Carlos IIII
“Carlos III. Majestad y ornato en los escenarios del rey ilustrado”. Palacio Real de Madrid. Hasta el 31 de marzo 2017.
“Carlos III y la difusión de la Antigüedad”. Calcografía Nacional. Hasta el 31 de marzo 2017.
“Carlos III y el Madrid de las luces”. Museo de Historia. Hasta el 29 de abril 2017.

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