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Guillermo Fesser: “Todo el mundo tiene una biografía apasionante si se saben escuchar con atención sus sentimientos”

Guillermo Fesser, periodista, escritor y cineasta madrileño, vive con su familia desde julio de 2002 en Rhinebeck, un pequeño pueblo en la orilla del río Hudson situado a cien millas de Nueva York. Atrá;s dejó má;s de 20 años de éxito radiofónico con el dúo Gomaespuma y una destacada trayectoria en el cine, la televisión y la literatura.

En 2008 plasmó su visión de la vida cotidiana en la norteamérica rural en A cien millas de Manhattan. En 2014 se animó a publicar la versión en inglés de su libro, lo que, en sus propias palabras, le regaló la sorpresa de descubrir nuevas cosas sobre España.

¿Es A 100 millas de Manhattan un diario de ficción de su experiencia americana?

Es un retrato periodístico de la gente que me encontré cuando creía que Nueva York era solamente la isla de Manhattan y, contra todo pronóstico, caí en un pueblo de 7.000 habitantes en el estado de Nueva York. Resulta que cuando Sinatra cantaba New York, New York, no repetía la letra, estaba dando la dirección postal. A Cien Millas recoge extraordinarias historias de gente ordinaria, porque todo el mundo tiene una biografía apasionante si se saben escuchar con atención sus sentimientos. Esto, que reconozco que me ha quedado un poco pedante, es una lección que me ha regalado la suerte de haber entrevistado a mucha gente en la radio: una biografía interesante no es la de quien haya hecho cosas muy profundas, sino la de quien haya vivido en profundidad cualquier cosa que haya hecho. Por eso, tan apasionante como la historia de Gandhi puede ser la de Cándida, una modesta asistenta.

Periodista, escritor, guionista, locutor, director, presentador, filántropo,… ¿Se podría decir que nada humano le es ajeno, al menos en lo que atañe a la comunicación?

Me atraen las historias y no todas se pueden contar bien en el mismo formato. La mayoría de las que yo he contado funcionaron bien en la radio, pero otras pedían a gritos una película, un libro o un escenario. No es que yo haya querido ser director de cine, por ejemplo, es que quería contar la historia de mi asistenta, Cándida, y para ello era necesario mostrar su sonrisa en cámara.

25 años de Gomaespuma, recibiendo todos los días gente interesante en el estudio, han estimulado mucho mi curiosidad y me han llevado a explorar caminos diferentes en la comunicación; lo cual no quiere decir que siempre me hayan salido bien los experimentos. Je, je... Pero lo importante es participar. Y, con respecto a la filantropía... Bueno, yo no entiendo cómo un periodista puede contar noticias y quedarse tan fresco. A mi me afectan e intento aportar esfuerzos e ideas para que esas noticias mejoren algún día.

Portada de "A cien millas de Manhattan", de Guillermo Fesser.

¿Cómo se hace compatible la promoción del flamenco con los proyectos educativos de su fundación?

Después de viajar bastante, Juan Luis, mi compi de Gomaespuma, y yo, caímos en la cuenta de que por ahí afuera con muy poco se podía ayudar mucho. Así que decidimos financiar proyectos de acceso a la educación de niños sin posibilidades y nos centramos en Nicaragua y Sri Lanka Elegimos dos organizaciones locales que llevan a cabo una labor encomiable y la fundación (www.fundaciongomaespuma.org) recauda fondos para sus proyectos organizando eventos culturales en España. Uno de ellos es Flamenco Pa Tós, un festival que intenta atraer a todos aquellos a los que les encanta el flamenco, pero todavía no lo saben. De esta manera aportamos valor también en nuestro país consiguiendo que primeras figuras actúen a precios populares.

¿Qué aspecto de la vida en Estados Unidos le supuso más dificultad de adaptación o le sorprendió de forma más poderosa?

Lo más difícil cuando abandonas tu país es la pérdida de tu idioma. Te puedes acostumbrar a paisajes nuevos, sabores diferentes; puedes hacer nuevos amigos... pero la barrera del idioma es lo que te recuerda diariamente que eres extranjero. Dicho esto, cuando por fin empecé a entender el inglés y los norteamericanos empezaron a entenderme... me di cuenta de que se puede hablar inglés y ser idiota. Que no es incompatible. Por alguna razón yo asociaba el hecho de saber hablar inglés a decir siempre cosas muy interesantes que yo me estaba perdiendo. Pues no. He aprendido que la gente es igual de rara en cualquier idioma; que los norteamericanos no son más listos que los españoles, ni viceversa. Se me han quitado los complejos y me han entrado las ganas de competir por un hueco profesional en EEUU. Por eso he publicado la versión inglesa del libro (www.100milesmanhattan.com)

¿Qué medida(s) exportaría desde Estados Unidos a España para mejorar la situación educativa y cultural de nuestro país?

Lo mejor que aporta EEUU es la capacidad que tienen sus habitantes de admirar los logros o el talento de los demás. Y lo hacen de manera sincera. La gente aquí se alegra de verdad de que te vaya bien. Si conseguimos exportar ese concepto, si enseñamos a los niños en la escuela a alegrarse cada vez que le vaya bien a un compañero, mejoraremos mucho nuestro país porque, a la larga (en un país en el que todo el mundo quiere ser el Quijote), habremos conseguido popularizar también el papel crucial de Sancho Panza, al que tenemos olvidado.

Cuando esos niños sean empresarios aprenderán a delegar en los más capacitados para mejorar resultados, en lugar de rodearse de mediocres para que no les hagan sombra. Cuando se hagan mayores esos niños no tendrán que celebrar su propio cumpleaños, porque sus amigos les harán fiestas sorpresa, en lugar de preguntarles "¿no celebras?, qué rata..." Cuando se hagan mayores llegarán puntuales por respeto a la profesora, al artista... Cuando tengan una idea quijotesca, encontrarán Sanchos que les harán un plan de negocios y les ayudarán a sacarla adelante. Y así... Aprenderán que hay que portarse bien con los demás no por caridad cristiana, sino por puro egoísmo. ¿Tu sabes el gusto que da salir a la calle y que te sonría todo el mundo?

¿Y qué podríamos hacer para impulsar la presencia de la cultura española -literatura, cine, música, arte,…- en USA?

Primero cambiar la actitud del español que llega a América en plan Conquistador. El gran mal de los españoles no es la envidia; nuestra perdición es que somos arrogantes. Dictamos lo que hay que hacer y no escuchamos lo que otros pueden aportar a mejorar nuestro punto de vista. En Estados Unidos necesitamos aprender a dejar de despreciar lo latino y de intentar diferenciarnos de ellos con el rollo de Spaniard versus Spanish. Hay que olvidarse de España y pensar en lo español sumando esfuerzos con América Latina. Y, lo siguiente es olvidarse de la guerra inútil entre el español y el inglés. Nuestro poder está en el bilingüismo. Si sólo vamos con lo español estamos por debajo de lo inglés, si vendemos bilingüismo, estamos por encima porque hablamos inglés, igual que ellos, y además, también español. Mi próxima película sobre el detective Anizeto Calzeta la voy a rodar en bilingüe, que es como transcurre la vida aquí para millones de personas.

¿Qué libro, obra de teatro, película, serie de TV, programa de radio, exposición,… ha visto/oído aquí que eche en falta en España o que le gustaría hacer llegar al público español?

Lo más interesante que he visto últimamente es la exposición sobre los trajes de David Bowie en el Museo de Arte Cntemporáneo de Chicago. Lo de menos es el tema, a mi en realidad Bowie no me emociona, pero podemos aprender mucho sobré por donde pueden ir las exposiciones del futuro; conjugando las últimas tecnologías con lo tradicional.

¿Con qué personaje del “universo americano” (real o de ficción) se siente identificado? O dicho más técnicamente, ¿a quién se llevaría a tomar unas cañas por Malasaña?

A Obama. Es el tipo con mejores intenciones que ha dado la humanidad en las últimas décadas. No ha resultado ser un político astuto y ha caído en una época tan polarizada que le han hecho la vida imposible, pero en cinco minutos con él se puede aprender más que en toda una vida con muchos otros.

Fesser durante el rodaje de "Cándida"

Fesser durante el rodaje de "Cándida"

¿Qué le aporta, en lo personal y en lo profesional, vivir a 100 millas del centro del “imperio”? Y si es el caso, ¿qué se pierde por vivir aquí?

Mi primer descubrimiento en un pueblito, siendo animal de ciudad, ha sido la naturaleza. Especialmente en Estados Unidos donde todavía hay más bichos que habitantes. Cada día me sorprende un nuevo pájaro, un oso en el jardín, una manada de coyotes persiguiendo a un venado...

Pero lo verdaderamente atractivo es la diversidad. En Madrid todos los tipos de mi edad parecemos una versión más o menos desafortunada de Antonio Banderas. No en Nueva York. Esto es el bar de la Guerra de las Galaxias. Cada personaje es más raro que el anterior. Cuando te invitan a una casa no sabes a que va a oler la cocina, de qué va a ir disfrazada la abuela, qué arte colgará de las paredes. La grandeza de USA es que no puedes estereotipar a sus habitantes y eso hace que la vida esté llena de sorpresas y resulte más divertida. ¿Por qué crees que las películas yankees triunfan en el mundo? ¿Porque son más listos? No. Porque los guionistas pueden copiar sus personajes de una variedad muy superior al resto de los países y las historias resultan más sorprendentes.

¿Qué no repetiría ahora desde su experiencia como residente en el exterior? ¿Qué consejo daría a los nuevos emigrantes?

Que no saquen conclusiones apresuradas. Que escuchen y experimenten lo que hace aquí la gente aunque les parezca extraño. Que se adapten a horarios y costumbres aunque les resulte raro. Que dejen pasar un tiempo... y luego las explicaciones vienen por sí solas. Así podrán admirar lo bueno y distinguir lo malo. Si tomamos conclusiones apresuradas nos podemos dejar fascinar por espejismos. Por ejemplo: a un tipo de Seattle que viajó a Italia se le ocurrió exportar a EEUU los cafés europeos e inventó Starbucks. Ahora vamos los europeos y nos cargamos nuestros cafés para poner Starbucks. ¿Estamos idiotas?

La pregunta tópica: ¿Qué echa de menos de España?

La cultura de la calle. La posibilidad de entrar con la familia en un bar a tomar unas cañas sin soportar la demonización del alcohol.

Y para acabar, otra igual: ¿Cómo ve la situación española actual desde la distancia?

La veo repleta de gente valiosa pero vacía de líderes que la ilusionen. Veo a muchos que critican lo que se hace mal, pero a ninguno que defienda la opción de una España unida argumentando razones de peso, que las hay. En el extranjero te ras cuenta de que ninguna empresa española quiere actuar bajo la marca España porque nadie le ve la ventaja ( y tiene muchas). El BBVA va por su cuenta. ACS va por su cuenta... Cada uno en solitario, como Quijotes, sin darse cuenta que la marca España puede ser el Sancho Panza sin el cual el Quijote no habría podido conquistar ni medio molino. Necesitamos un líder valiente que explique y defienda lo estupendo de ir todos juntos. Y necesitamos, de una vez, que el Gobierno les quite por decreto ley a los catalanes el peaje de las autopistas. Que en Madrid no pagamos. ¿O es que todavía no se ha dado cuenta de que ese es el origen del problema en el que andamos metidos?

J. Rodher

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