Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Portal Carta de España.Antonio Ferres, escritor: "La verdadera literatura no se explica"

Carta de España Online Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Gobierno de España.

Carta de España Online. Entrevista

Antonio Ferres, escritor: "La verdadera literatura no se explica"

Publicó su primera novela "La piqueta" en 1959. Unos años después emigró a Francia para después marchar al continente americano, donde fue profesor universitario en Estados Unidos y México. Regresé a España en 1979.

Antonio Ferres, que vivía en su Madrid natal, con 40 años cumplidos, decidió abandonar España en 1964 para desplazarse primero a Francia y después emigrar a México y Estados Unidos.Antonio Ferres Bugeda, (Madrid 1924), escritor, pertenece a la Generación de los 50, en la que hay autores como Juan García Hortelano, Alfonso Grosso, Rafael Sánchez Ferlosio, Ignacio Aldecoa, Juan Eduardo Zúñiga, Luis Martín Santos… En 1956 obtuvo el Premio Sésamo por su cuento “Cine de barrio”. Ha colaborado en revistas españolas, americanas y europeas, ha escrito cuentos y narraciones cortas, como las publicadas en “Veintidós narradores españoles de hoy”, antología preparada por Félix Grande en 1971.En 1959 publicó su primera novela, “La piqueta”.

En sus más de noventa años, Antonio Ferres acumula cientos de episodios, de muy diferente calado. Algunos pueden explicar su Literatura, aunque el autor deja claro que “la verdadera literatura no se explica”.

–¿Cómo se puede ganar uno la vida en Senegal en aquellos años del siglo XX?

–Estando en Madrid, en Cooperación, alguien me dijo que había un curso para enseñar en Senegal, de seis meses: pagaban bien. Y me dije, “Así conozco Senegal”. Luego me di una vuelta por África. Yo andaba entonces buscando una explicación a unas preguntas que se hacían los… hay una novela mía que se llama “En el segundo hemisferio”. Esa novela trata de un tema sacado del periódico. Entonces había gente que se suicidaba en ciertas zonas de África, en suicidios compartidos… eso ocurre en una zona del continente en la que no existe el concepto de muerte por accidente. Antes que musulmanes, en Senegal son animistas. La historia está basada en una historia contada por un antropólogo: en una tribu, los negros iban a buscar árboles de miel. Uno de los indígenas encuentra un árbol raquítico con muy poca miel, pero hay otro que encuentra ocho o diez árboles de miel, que es agasajado en la tribu. El otro está lleno de envidia, se mete en su cabaña, y cuando el otro va a buscar la miel, un león le mata. Se reúne la tribu y dicen: esto no puede ser. Éste se ha transformado en león en un momento dado y le ha matado. Entonces conocí yo a una amiga que daba clases, una cooperante francesa de apellido Barral. Esta chica me dijo que es tribu existía. Tomamos una avioneta y fuimos hasta el lugar, en Costa de Marfil… en el fondo son animista. Creen que vivimos en un intrincado mundo en el que nada ocurre por casualidad. Para eso me sirvió Senegal, para divertirme un poco, ganar unas pesetas. Después me vine para acá.

–También estuvo trabajando en México…

-Mi amigo José María de Quintoestaba escribiendo una carta a Max Aub. Le dije: pon una nota para ver si se puede ir a México… y le puso: “Querido Máximo, ¿se puede ir a comer a México?”. A vuelta de correos le dijo: “Vente Antonio…”.Llegué a México y empecé a trabajar. Me dieron el título de “Maestro de Letras” y estuve explicando dos años dando clases en Jalapa-Veracruz. Tengo todavía buenos amigos.

–Cuando se está en el extranjero, en países como Estados Unidos, ¿mantiene amistad con españoles, se integra uno en las sociedades de acogida?

–Tenía pasaporte español, venía a España a ver a mis amigos. Las universidades americanas son muy buenas, en lo que respecta a lenguas y humanidades, sobre todo a lenguas. El departamento deEspañol es como un invernadero: sólo quieren que hables español. Los profesores te hablan, te preguntas en español. Eres como un diccionario viviente. Yo daba cursos sobre Lorca, sobre Machado sobre la novela contemporánea. Todo en español. No hablabas más que español. Yo hablaba mal inglés, porque no tenía ocasión de hablarlo. Tenía un concepto equivocado de la lengua: pensaba que un escritor no podía abandonar fonéticamente la lengua materna. Muchos de los grandes hispanistas hablaban mal inglés. Los que conoces como Ricardo Gullón, tenían grandes trabajos sobre Literatura española, sobre Galdós. Son grandes teóricos. Los alumnos de Bristol, vienen aquí y saben más de España que nosotros.En las universidades americanas contrataron a intelectuales Blanco Aguinaga o Eugenio de Nora (en Ginebra, Suiza), que además de buen poeta, era un gran profesor.

–Usted y Juan García Hortelano estuvieron con Neruda en París…

–Conocía mucho a Hortelano. Salimos con nombres falsos a Francia. Allí conocimos a Antonio Mije: nos llevó a los sitios más elegantes de París. Un día nos dijo: “Vais a tener suerte, vais a comer con Pablo Neruda”. El gran Pablo Neruda. Nos llevó a una casa del centro de París, donde vivía Pablo Neruda, premio Lenin (todavía no era premio Nobel). Todo el tiempo manifestó un amor enorme por Miguel Hernández. Él hizo todo lo posible por salvarle: “¡Esos canallas!”. Él en un poema lo dice.Nos invitó a comer, pero nunca supo quiénes éramos. Sólo sabía que éramos del interior, de España.

Neruda estuvo todo el tiempo indignado con el tema de Miguel Hernández. Luego nos leyó unos poemas del “Canto general”. En la comida había gente del Partido Comunista, como Claudín. Cuando acabó la comida, cuando estábamos en la escalera, Neruda, que era un hombre grandón, tropezó y fueron a sujetarle. Él gritó “¡¡No!!

-¿Cómo es su vida actual en Madrid?

-No me voy a vivir a Colliure porque tengo aquí a todos mis amigos, empezando por Lana; aquí tengo la Tertulia del Gijón: están Antoñito Maura, José Luis Cano, Germán Sánchez Espeso, José Luis Ríos, Cano Ballesta, Saavedra… es la tertulia de Ínsula… Este país marca mucho: tanto fascismo, tanto aislamiento, más todos lo que ha venido después, a convertido España en un país difícil, turbio. Lo que le hace difícil y turbio es la mentalidad acumulada y el dinero. Se ha acumulado mucha impunidad y eso es un pudridero grandísimo… pero también tiene cosas buenas: la fuerza de la familia y personas tan magníficas. El español es cojonudo, es formidable. En el extranjero, los españoles están en primera línea. Ahora tenemos una generación que sale al extranjero para ganarse la vida, con una carrera o un doctorado. Y los perdemos, eh. No vuelven.

Ferres en su piso en Madrid, donde se reune con sus amigos.

Ferres en su piso en Madrid, donde se reune con sus amigos.

Texto y fotografías: Pablo Torres

  • Comparte esta noticia en:
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter

Pie de página

© Carta de España Online 2015