Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Portal Carta de España.Francia recupera el Campo de Rivesaltes

Carta de España Online Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Gobierno de España.

Carta de España Online. Memoria gráfica

Francia recupera el Campo de Rivesaltes

Situado a 30 km de la frontera española, cerca de Perpiñán, albergó durante casi 70 años el mayor campo de concentración de Occidente y también el de más duración. Fue creado en 1939 para albergar a los exiliados españoles republicanos. Un total de 60 mil personas fueron internadas por el lugar

Rivesaltes

La historia del Campo de Rivesaltes es larga: creado en 1939, el gobierno francés quería agrupar en el campo de Rivesaltes a los republicanos españoles hostiles a Franco, a los judíos de la zona sur antes de enviarlos a los campos de exterminio y a los gitanos.Tras la liberación, el campo fue una cárcel de los prisioneros de guerra, sobre todo alemanes, pero también austríacos e italianos.

Tras la guerra de Argelia, de septiembre de 1962 a diciembre de 1964, Rivesaltes sirvió de campo de tránsito para 21.000 Harkis (argelinos partidarios del mantenimiento de la presencia francesa) y miembros de sus familias. Finalmente el campo de fue salvado de su destrucción en 1998 y clasificado como monumento histórico en 2001.

Denis Peschanski es uno de los más importantes historiadores franceses. Ligado sentimentalmente a España por su padre, que combatió en la Guerra Civil en las Brigadas Internacionales, afirma que una parte de su corazón es español y que se sentiría "honrado" de tener un pasaporte español. Pechanski es el presidente del Comité científico del Memorial del Campo de Rivesaltes, un lugar por el que pasaron miles de refugiados españoles tras la Guerra Civil, reconvertido en museo desde 2015.

En 1998 aparecieron en un basurero miles de archivos del campo. Las asociaciones civiles, los hijos de exiliados españoles y la sensibilidad de algunos altos cargos regionales bloquearon los numerosos intentos gubernamentales de derribar los barracones y enterrar una página negra de la historia francesa.

Un comité científico presidido por Peschanski trabajó para reunir en los 4.000 metros cuadrados del antiguo campo de concentración los testimonios y los objetos que se exhiben en el museo-memorial.

Exposición Rivesaltes

Su padre, Alexandre-Sacha Peschanski, estuvo en la Guerra Civil española, en las Brigadas Internacionales. ¿Qué sabe de su paso por España?

Estoy unido al Memorial del Campo de Rivesaltes, y no solo porque soy historiador, sino también por mi historia y por la de mi padre, que fue voluntario en las Brigadas internacionales. Llegó a finales de 1936 desde Palestina y se marchó en febrero de 1939, tras la disolución oficial de las Brigadas. Chófer en la base de Albacete, tenía como tarea, en particular, hacer los viajes entre la base y el frente de guerra. Como pasa a menudo, pude escuchar muchas anécdotas más que una narración continuada. Una vez tenía que llevar de forma urgentísima un cargamento a unos brigadistas franceses. Tenía que enfrentar varios peligros ya que el cargamento era importante. A su llegada se enteró que se trataba de... vino. Otra vez, un mando exigió ir al frente pese a las advertencias de mi padre. Como insistía, mi padre obedeció y ante el fuego de metralla el mando se escondía de miedo. También me contó sobre la llegada en febrero de 1939 al campo de refugiados en la playa de Argelés. Para ser sincero, tengo una parte de mi corazón español. Si se ofreciera a los hijos de los brigadistas, como se hizo con los propios brigadistas, aunque fuera tardíamente, la posibilidad de adquirir la nacionalidad española, me sentiría feliz, honrado de tener la doble nacionalidad. De todas maneras, tengo la nacionalidad española en mi corazón.

En el Memorial, hay referencias a los españoles que pasaron por el Campo de Rivesaltes. ¿Si un español visita el museo, qué idea se hará del paso de los españoles por el lugar?

Encontrará largas narraciones sobre la Retirada, de la que se habla muy poco en Francia. Después se informará sobre la vida de esos españoles en el Campo de Rive-saltes, donde representaban la mitad de los internados.

¿Qué diferencia Rivesaltes de los otros campos de internamiento?

¡Había sido abierto en enero de 1941 como campo familiar! Ante la fuerte mortali-dad del otoño y el invierno de 1940 a 1941, buscaba ser un lugar más hospitalario. Después, en el momento de las grandes deportaciones del verano de 1942, cuando el gobierno de Vichy aceptó entregar a los judíos de la zona sur de Francia, cuando ningún soldado alemán se encontraba allí todavía, Rivesaltes se convierte, durante algunas semanas, en el campo interregional de deportación de los judíos.

Restos del antiguo campo

Restos del antiguo campo

¿Qué se puede contemplar en el museo-memorial?

Es el único lugar donde subsisten huellas de internamiento durante la Segunda Guerra Mundial y de los Harkis tras la guerra de Argelia. La emoción se impregna desde estas ruinas que son portadoras de emociones en ellas mismas antes de que se conozca la historia. Y esa historia es contada en un edificio construido por uno de los más grandes arquitectos franceses, Rudy Ricciotti, un edificio, que por su belle-za, es una forma de homenaje a estos hombres y mujeres. El recorrido museográfico está hecho a imagen de la historia del lugar, ya que recorre todo el siglo XX, desde la Guerra de España hasta la Segunda Guerra Mundial, la Liberación y la Guerra de Ar-gelia, sin olvidar que más recientemente fue un centro de retención administrativa.

¿Tras pasar por Rivesaltes o Argelés, cuál era el destino de los españoles en Francia y qué problemas encontraban cuando querían instalarse en Francia?

La mayoría de los españoles sufrieron controles constantes durante la Segunda Guerra Mundial, muchos se unieron a la Resistencia francesa y la mayoría se instaló en el sudoeste de Francia y en la región parisina.

¿Ha reconocido Francia la importancia de los españoles en la resistencia?

El reconocimiento de su papel llegó con “la Nueve”, la unidad formada por españoles que intervino en la liberación de la capital, o el papel jugado por los guerrilleros en la liberación del Sudoeste. Pero no estuvo, y todavía no está, ese reconocimiento a la altura del papel que tuvieron en la liberación de Francia. El Memorial del Campo de Rivesaltes puede también contribuir.

¿El hecho de que la mayoría de los lugares de internamiento de los refugiados españoles eran playas, hace que Rivesaltes sea el único lugar en el que se podía crear un memorial?

En Rivesaltesse ve bien el mensaje, profundamente humanista. Los españoles tie-nen un lugar importante para conocer su historia, pero también para descubrir la de los judíos, de los gitanos o de los Harkis que pasaron por el mismo lugar. Y los judíos, los gitanos y los harkis que vengan a conocer su museo-memorial descubrirán la historia de los españoles que defendieron la república y la democracia.

Pablo San Román
Fotos: M. Hédelin

 

 

  • Comparte esta noticia en:
  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter

Pie de página

© Carta de España Online 2015