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El “Viva España” de Pilar Albarracín

La fotógrafa vanguardista, de obra controvertida, lleva sus trabajos a Argentina, donde han podi-do ver imágenes antropológicas, de crítica social. Somete los tópicos a la parodia y el sarcasmo

Torera

"Torera"

Pilar Albarracín, artista de trayectoria internacional, ha expuesto por vez primera en Argentina, al MACBA de Buenos Aires, un espacio ideal para que se conozca la obra de la artista contemporánea, vanguardista, de obra controvertida, que introduce pinceladas sociales, antropológicas, históricas y políticas en un persona entramado de materias. Se podría decir que lo español y lo femenino recorren transversalmente su trabajo y que en la mayoría de sus muestras los temas se superponen desde distinto abordaje, con múltiples técnicas y especialmente con el cuerpo propio.

No porque hable de una cosa tengo que dejar de hablar de otra para entenderlo bien tienes que rascar un poco y ver las capas sobre las que voy trabajando. Los temas de género siempre me han preocupado (…) si hay un tema que me interesa siempre vuelvo, si ves en retrospectiva mis trabajos son los mismos temas, la misma estética, revisada una vez y otra vez”.

Sobre la selección de imágenes, algunas contundentes, Pilar Albarracín explica las temáticas: “He empezado a trabajar la imagen que se ve de España fuera, que es perfectamente transportable a otros países como Argentina o China, con su folclore y el tema de género también. Son temáticas que se superponen”.

Prohibido

"Prohibido"

La exposición recoge algunos trabajos de los últimos 15 años sobre la representación de lo español, que se basa en los tópicos de lo “andaluz”. Somete los tópicos a la parodia y el sarcasmo.

Los montajes se releen particularmente, según las experiencias. En Argentina probablemente haya una lectura interesante tal vez cruzada por el psicoanálisis. Yo soy una constructora, no quiere decir que comparta todas las imágenes que presento”.

Pilar Albarracín asegura ser tímida. Se define como una mujer de pueblo y nos dice que desde el inicio de su carrera se animó a poner el cuerpo en performances únicas, que no se repiten. Quiere trasmitir un mensaje que la colma de adrenalina. Adelanta que posiblemente deje de hacer estas intromisiones de su propio cuerpo en escena, porque la energía no es la misma tras 25 años de labor. Sin embargo, la pasión por lo que hace parece intacta.

Encara el arte con desparpajo, fuera del tono solemne. Asegura que si ante una creación suya el público ríe, lo toma a la ligera o con gracia: siempre lo disfruta. Dice que la complace que sus producciones puedan despertar ese tipo de sensaciones en un mundo que ya da demasiados motivos para llorar. Además, gusta de llegar a un público amplio, joven, no necesariamente conocedor del arte.

REvolera

"REvolera"

Performances en vivo, vídeo y fotografía; me interesan estas combinaciones artesanales y visuales. Al final, lo que muestro es un resumen de todo un proceso de conocimiento de las personas que lo producen; historias que, a partir de la propia técnica o material, van vinculadas a momentos sociales y situaciones históricas-políticas tomadas de gente normal. Siempre que hago un proyecto, me gusta que vaya acompañado de textos de personas preparadas para comunicar con la escritura”.

La obra de Pilar Albarracín tiene dos caras: la material, con sus colores, sus trajes típicos, la iconografía de España, su lugar de pertenencia; y otra más conceptual, donde la recepción puede navegar por múltiples rumbos ante estruendos

Cuenta que en algún momento le molestaba que la tacharan de feminista, porque se siente abanderada de la coherencia. Hoy se asume como feminista, si implica reconocer que estamos lejos de la ecuanimidad: “Sin duda las mujeres lo tenemos más difícil”.

Gisela Gallego

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