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Fernando Zialcita: "No puedo hablar de Filipinas sin mencionar la contribución española"

Fernando Zialcita es el antropólogo de mayor reputación en Filipinas. A sus 73 años, este profesor de la Universidad Ateneo de Manila se expresa en un perfecto castellano

Zialzita en la puerta de la Universidad

En sus trabajos sobre la identidad de la nación asiática, destaca el legado de España, que fue la potencia colonial desde la llegada de Fernando Magallanes en 1521 hasta que el país pasó a manos estadounidenses en 1898. En la calle, en Filipinas, se habla tagalo y se entiende el inglés tras el paso de Estados Unidos.

¿Qué huella queda en Filipinas de España, que estuvo en el país asiático durante casi 400 años?
El léxico del tagalo tiene una acerbo bastante grande de palabras españolas. Un treinta por ciento de las palabras en el tagalo son españolas. Pero en la vida diaria, el castellano no existe. Hasta fines del siglo XX era la lengua del sistema legal. Muchos abogados y jueces lo utilizaban y había una educación en español. Además, el derecho filipino se fundó en el derecho español. Hasta los años 70, las actas del congreso fueron publicadas en tres idiomas, español, tagalo e inglés, pero ya no es así.

¿Por qué la lengua española ha ido desapareciendo poco a poco en Filipinas?
Una vez que llegaron los americanos, se quitó el español de la escuela del sistema gubernamental. Hasta la Segunda Guerra Mundial, muchas de las revistas más populares eran en español. Había un núcleo hispanohablante en Manila, en las zonas de la capital de Intramuros, Ermita y Malate. Pero vino la Segunda Guerra Mundial y durante la batalla de Manila, los japoneses cometieron sus mayores atrocidades. Y ahí acabaron las familias hispanohablantes. Los japoneses estaban desesperados y en diez días de batalla en Manila, se vengaron de las familias, aunque no hubo una persecución en particular contra los hispanohablantes.

¿Y en qué se nota todavía la etapa española en Filipinas?
Las iglesias siguen. Hay muchas ciudades filipinas en que el edificio más antiguo es de la época española. También en la manera de cocinar, como el guiso, aunque se añaden otros ingredientes. Filipinas es una cultura mestiza, es una mezcla, del español, del chino y del inglés. Pero en el tema de la religión el pasado español ha sido predominante. El 85 por ciento de la población filipina es católica.

¿No es un poco triste que tras la llegada de Estados Unidos fueran desapareciendo el idioma castellano y algunos lazos con España?
Es interesante que ahora, durante los últimos 20 años, ha habido un nuevo interés por el idioma, se ha puesto de moda el patrimonio y los filipinos quieren saber más de su pasado. En muchos lugares de las provincias hay interés por el patrimonio local. Muchos de esos pueblos fueron fundados durante la época española.

Universidad Ateneo de Manila

Universidad Ateneo de Manila

Pese a todo, hay una lengua, llamada chabacano, en que casi el cien por cien del léxico es castellano, y que se habla sobre todo en la región de Zamboanga
Cuando se construyó Zamboanga (ciudad fundada en 1635 como fortaleza militar española contra los musulmanes de las islas vecinas), España tuvo que importar obreros de todo el país, que procedían de diferentes grupos étnicos. El español sirvió de lengua franca. También durante la época española había muchos soldados mexicanos y había muchos mexicanismos. El idioma que se usa en Zamboanga y muchas partes de Mindanao es zamboangueño o chabacano. Todas las palabras están en género masculino, como el madre, el montaña, el silla, pero su vocabulario es casi íntegramemte español y se puede entender fácilmente.

Hay menos de un millón de filipinos que habla chabacano, de los más de cien millones, y también algo menos de un millón que todavía entiende español. Usted es uno de ellos
Mi padre era un hispanófilo. Mis abuelos me enseñaron también el español. A mi madre le hablaba en tagalo e inglés y a mi padre en español. Pero ellos hablaban en español entre ellos. El origen de mi apellido, Zialcita, es de Guipúzcoa. Llegaron en el siglo XVIII. Somos cuatro hermanos. Ellos lo entienden, pero no lo hablan ya.

¿Por qué el antropólogo de mayor reputación en Filipinas se ha interesado tanto por el legado español?
Más bien me he interesado en la identidad filipina. En mis ensayos siempre trato de reconocer el legado español. Necesariamente tengo que hablar del legado español. Mi primer libro fue sobre las casas, la arquitectura colonial en Filipinas en la época española. Apareció en el año 1980 y tuvo bastante éxito, al hacerse siete ediciones. No escribo solo sobre España. Me interesa la contribución española en nuestra identidad. No puedo hablar de Filipinas y de su herencia sin hablar de la contribución española.

¿Y por qué el filipino conoce tan poco sobre el pasado español de su país?
El problema es que en las escuelas no se ha puesto énfasis en la historia de España ni en el legado español en Filipinas. Los guías turísticos no saben de qué hablar. Pertenezco a un grupo que ha promovido la conservación de la herencia española.

¿Y por qué el gobierno y las autoridades turísticas de Filipinas no potencian más el legado arquitectónico español en sus ofertas y campañas de promoción turística?
Lo podrían potenciar. La concienciación sobre el patrimonio es algo bastante nuevo para los filipinos. Hasta ahora se pensaba en la naturaleza como oferta turística. La idea de incluir el patrimonio es bastante nueva. El problema es que el turismo necesita orientación. Se desconocen los recursos culturales que tiene Filipinas. Un amigo me contó que una señora dio una ponencia en Madrid sobre los atractivos de Filipinas y habló de las playas, pero no habló del patrimonio cultural español. Cuando le preguntó por qué, le dijo que porque ya no había más españoles. Hay ignorancia. Ese es el problema y es la lucha que tengo. Aunque hay interés entre los jóvenes en ir a España y conocer España.

Texto y fotos: Pablo San Román 

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