Ministerio de Empleo y Seguridad Social. Leyes

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D.L. 2-IX-1955, ELEVA LA PRESTACION DEL SEGURO DE VEJEZ E INVALIDEZ

DECRETO-LEY DE 2 DE SEPTIEMBRE DE 1955, QUE ELEVA LA PRESTACION DEL SEGURO DE VEJEZ E INVALIDEZ (B.O.E. DE 23 DE OCTUBRE) (*)

(*) Por este D.L., que entró en vigor el día 1 de enero de 1956, se establece la pensión de viudedad en favor de viudas de subsidiados del SOVI.

Art. 3.º-Caja Nacional del Seguro de Vejez e Invalidez del Instituto Nacional de Previsión concederá con cargo a sus fondos una prestación a las viudas de los trabajadores beneficiarios del expresado Seguro, o de aquellos que hubieren tenido derecho a él que fallezcan con posterioridad a la fecha de entrada en vigor del presente Decreto-Ley, siempre que reúnan las condiciones siguientes:

  • a) Haber cumplido 65 años de edad o encontrarse totalmente incapacitado para todo trabajo.
  • b) Que no tenga derecho al Seguro de Vejez o de Invalidez.
  • c) Que hubiese contraído matrimonio, por lo menos, con diez años de antelación a la fecha del fallecimiento del causante.
  • d) Que hasta la fecha del fallecimiento del esposo hubiera convivido en matrimonio y, en caso de separación, sólo se concederá la prestación cuando no se hubiese producido por culpa de la mujer.

Las STC. de 20 de diciembre de 1988 (B.O.E. de 13 de enero de 1989, I.L. 39), y de 18 de septiembre de 1989 (B.O.E. de 18 de octubre, I.L. 5483), han reconocido al viudo el derecho a percibir pensión de viudedad como cónyuge supérstite de trabajadora beneficiaria del Seguro Obligatorio de Vejez e Invalidez en igualdad de condiciones que las establecidas en este D.L., respecto de las viudas de trabajadores beneficiarios del expresado Seguro.

La discriminación por razón de sexo, puede suponer un atentado al principio de igualdad ante la Ley. Este principio vincula también al legislador. Y las normas preconstitucionales, como lo es el D.L. 2 de septiembre de 1955, ha de entenderse carente de validez desde la entrada en vigor de la Constitución en cuanto le sean contrarias.

Otra STC. de 20 de septiembre de 1990 (B.O.E. de 23 de octubre, I.L. 5415), declara inconstitucional y por tanto nulo, el inciso del art. 3.º de este D.L., en cuanto al término "viudas" que emplea, entendiéndose aplicable, por tanto, a los viudos de uno y otro sexo.

En idéntico sentido la STC. de 18 de octubre de 1990, que reconoce el derecho del recurrente a no ser discriminado por razón de sexo en su condición de viudo de trabajadora que en el momento de su fallecimiento era pensionista de jubilación SOVI.

Art. 4.º-cuantía de la prestación de viudedad será el 50 por 100 del importe del subsidio que tuviere reconocido o hubiese correspondido al causante, y su percepción será compatible con las prestaciones que a las viudas otorga el Régimen Obligatorio de Subsidios Familiares.

Art. 5.º-derecho a las prestaciones de viudedad se reconocerá a petición de la viuda, que acompañará los documentos que acrediten las condiciones exigidas en el artículo 3.º de este Decreto-Ley.

La percepción de la prestación comenzará a partir del día primero del mes siguiente al del fallecimiento del titular del Seguro de Vejez o de Invalidez, y solamente podrá concederse con efectos retroactivos de un año, a contar de la fecha de presentación de la solicitud.

Prescribirá el derecho de reclamación de las prestaciones de viudedad a los cinco años del fallecimiento del causante.

Véase, a continuación de este D.L., la Res. de 30 de julio de 1985 (B.O.E. de 30 de septiembre, I.L. 4771).

Art. 6.º-al fallecer el trabajador asegurado su viuda no hubiera alcanzado los 65 años de edad, pero tuviera más de 50, conservará el derecho a reclamar la prestación de viudedad al cumplir dicha edad de 65 años, siempre que reúna las demás circunstancias señaladas en el artículo 3.º de este Decreto-Ley al cursar la solicitud.

Art. 7.º-extinguirá el derecho al disfrute de la pensión de viudedad por matrimonio o fallecimiento de la beneficiaria, y se suspenderá su percepción durante el tiempo en que la misma realice trabajos remunerados por cuenta ajena o los desempeñe con carácter lucrativo por cuenta propia, cuando los beneficios de su explotación sean como mínimo equivalentes al importe de esta prestación.

De interés...

  • Programa Nacional de Reformas. Estrategia de Lisboa
  • administracion.gob.es

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