La fiscalidad de los extranjeros

EL IMPUESTO SOBRE EL SALARIO Y LA RENTA DE LAS PERSONAS FÍSICAS

¿Quién está obligado a pagar impuestos en Austria?

Es contribuyente de forma ilimitada cualquier persona que resida o tenga su residencia habitual en Austria. Tras seis meses de residencia habitual, la persona estará sometida a la fiscalidad en Austria. Debe pagar impuestos por las rentas obtenidas tanto en territorio nacional como en el extranjero.

Aquellas personas que obtengan ingresos en o de Austria (trabajadores y pensiones de jubilación, por ejemplo), pero no residan o tengan su residencia habitual en Austria están obligadas de forma limitada a pagar impuestos.

Los convenios de doble imposición impiden que se paguen impuestos en diversos países por los mismos ingresos si se tiene el domicilio en varios lugares o se obtienen ingresos en diferentes países.

Los trabajadores extranjeros con un permiso de trabajo o un contrato de trabajo superior a seis meses, son contribuyentes de forma ilimitada. Los fronterizos, es decir, los trabajadores que residen en Austria y se desplazan diariamente a otro país limítrofe para trabajar, pagan impuestos, por lo general, en el país donde residen. 

¿Qué rentas están sujetas al Impuesto sobre la renta?

El objeto de este impuesto es la renta, que está constituida por los rendimientos del trabajo, del capital, por los ingresos en concepto de alquileres, por los ingresos de otras actividades, etc. 

¿Quiénes pagan impuestos sobre el salario y quienes sobre la renta?

El sistema diferencia entre impuestos sobre el salario e impuestos sobre la renta. Los trabajadores y pensionistas pagan, en principio, impuestos sobre el salario. Los autónomos, que obtienen sus ingresos del ejercicio de actividades económicas, pagan impuesto sobre la renta.

El impuesto sobre el salario lo retiene el empresario de la nómina y lo transfiere mensualmente a la agencia tributaria.

El impuesto sobre la renta que pagan los autónomos se determina a partir de la declaración de ingresos presentada. 

¿A cuánto ascienden los impuestos?

Para determinar tanto el impuesto sobre el salario como la renta se aplican unas tarifas, de las que resultan unos porcentajes, que oscilan entre el 0 y el 50% de la renta. El impuesto se aplica de manera progresiva. El porcentaje aplicable varía en función de los ingresos.

Están exentas del impuesto sobre el salario las ganancias inferiores a 12.000 euros anuales. Para los autónomos el límite está en 11.000 euros anuales.

Por algunas prestaciones, tales como el subsidio familiar y la prestación por maternidad no se pagan impuestos. Por otras, como la prestación o el subsidio por desempleo, tampoco se paga pero se tienen en consideración para determinar el porcentaje aplicable a otros ingresos, si los hubiera.

Existen una serie de gastos que las normas consideran deducibles para determinar la renta sujeta a imposición. Además, anualmente pueden declararse a la agencia tributaria situaciones especiales que pueden redundar en la reducción de impuestos u otros gastos deducibles que no hubieran sido tenidos en cuenta por el empresario al aplicar la retención.

Para obtener más información, el Ministerio de Hacienda publica cada año una guía a la que se puede acceder desde su página web: www.bmf.gv.at.

De interés...

  • Programa Nacional de Reformas. Estrategia de Lisboa
  • administracion.gob.es

Pie de página